Carrie, ¿un remake fallido?

Carrie, ¿un remake fallido?

Por Iraís Bermejo

Si te tocó ver Carrie protagonizada por Sissy Spacek y Piper Laurie en el canal cinco, seguro entenderás perfecto este post. No estoy en contra de los remakes, aunque para algunos es falta de imaginación, para mí pueden ser homenajes, una forma de volver a darle vida a una obra y hasta existe el caso Michael Haneke, que se "autoremakeo" con Funny Games de 2007. Pero si te atreves a realizar el remake de una película setentera, con una de las escenas más aterrorizantes y clásicas del cine de terror, dirigida por Brian de Palma, tienes que tener muchos pantalones.

Carrie de 2013, basada en la novela de Stephen King y protagonizada por la carismática Chloë Grace Moretz y Julianne Moore, prácticamente es la misma historia que la primer cinta, una chica acomplejada y atormentada por una madre siniestra, que experimenta una especie de shock cuando descubre su primer menstruación, seguido de eso comienza una serie de sucesos chliché de preparatoria gringa, sólo que aquí la protagonista tiene poderes extraños y la capacidad de mover objetos con la mente, entre otras cosas. El desenlace lo cocnocemos todos (o casi todos).

Considero que esta versión de Kimberly Peirce se quedó corta, aunque tiene puntos rescatables como la adaptación a la época actual y los efectos visuales y especiales, me quedo con el clásico de 1976 y esos ojos de canica diabólicos de Sissy Spacek, grabados en el imaginario colectivo de muchos cinefilos como yo.