CCC: Homenaje a Alfredo Joskowicz

CCC: Homenaje a Alfredo Joskowicz

Por Melissa Tzitziki

 

Alfredo Joskowicz, llamado por sus amigos “Josko”, fue un incansable luchador, siempre atento, empeñado  en la educación cinematografíca, en compartir e inculcar una metodología precisa para hacer cine.

A  un año de su partida, se realizó  un homenaje en la escuela que el presidió por varios años, El Centro de Capacitación Cinematográfica, en donde se reunieron amigos y alumnos para recordar  su titánica labor y la huella que dejó en  la enseñanza y en corazón de  los que tuvieron la oportunidad de aprender de él.

Alfredo Joskowicz, fue,  y seguirá siendo el maestro de todos aquellos que aventuran a hacer una película,  porque su espíritu alentador ronda en cada producción cinematográfica nacional. Su valentía, como el  amor  que sentía por el arte y  por su sociedad, lo convirtieron en  un hombre de convicciones fuertes, que tenía como objetivo  hacer crecer a la industria  del cine, formado hombres y mujeres capaces de  realizar producciones de calidad, además  se esforzó  en construir instituciones  solidas  que respaldan a los cineastas.

Alfredo Joskowicz, estudió en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos desde 1966,  como estudiante participó activamente en el movimiento estudiantil, registrando lo ocurrido en el 68, con material que junto con otros compañeros  robaron de la escuela. Después con  el apoyo del director González Casanova realizaron el sorprendente documental El grito.

Fue maestro de 30 generaciones del CCC y del CUEC, director de IMCINE (2001-2007) . En  varias ocasiones se enfrentó al aferrado objetivo de los gobiernos de derecha de monopolizar los medios de comunicación y de  detener la producción artística. Una de sus grandes contribuciones, fue impulsar iniciativas que hicieron posible que ahora el Estado otorgue financiamientos  para incentivar la producción cinematográfica .

Como parte de  del homenaje se proyectó el cortometraje  Joskowicz: Una vida para el cine, recopilación de Busi Cortés y Lilia Romero. Así como dos de sus largometrajes, el documental Ocho horas  (1975 ) y,  El caballito volador (1981).

 En una entrevista  que forma parte del corto Jokoswicz: Una vida para el cine, el maestro dice : “Cuando te avientas a hacer una película, es como  montar  un caballo desbocado, lo único que haces es ponerte una armadura y agarrar un escudo para poder sortear todas las dificultades, que no paran hasta que el caballo se detiene“.

Joskowicz, trascendió  muchas generaciones y seguirá trascendiendo hasta el final de los días del cine.