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Clown o payaso me come

Martín Josué Martínez

El próximo viernes 22 de mayo, se estrenará “The Clown” o “El Payaso del Mal”, título que se le dio en nuestro país a la película dirigida por Jon Watts y producida por Eli Roth. La cinta generó gran expectación desde el 2012, cuando se anunció que Roth se encontraba en el proceso de producción, y es que su nombre se ha convertido en sinónimo de violencia, sangre y suspenso, adjetivos que califican su obra y que le permitieron ser multipremiado en el Austin Fantastic Fest 2005, por la ya clásica “Hostel”. Conforme se brindaron más detalles la especulación en torno a la fecha de estreno aumentó y una vez que el tráiler oficial circuló en internet, la película se convirtió en tema de varias páginas especializadas en cine de horror.

La historia comienza cuando el agente de bienes raíces Kent Maccoy (Andy Powers) descubre un viejo traje de payaso en una de las casas que intenta vender, sin pensarlo dos veces decide ponérselo para amenizar la fiesta de cumpleaños de su pequeño hijo Jack (Christian Distefano). Todo trascurre de maravilla, hasta que Kent se da cuenta que el traje se ha adherido a su cuerpo, el maquillaje no puede limpiarse de su rostro y la peluca ha terminado por convertirse en un verdadero implante capilar. Aunado a lo anterior, el portador del traje comienza a tener dolorosos cambios físicos y trastornos mentales.

Kent manifiesta un apetito insaciable y siente una extraña fijación por los menores, situación que lo lleva a indagar en torno al origen del traje. Es así como descubre la leyenda del “Cloisne”, un demonio oriundo del Norte de los Países Bajos, que sale de sus aposentos para alimentarse de un niño por cada mes que dura el invierno. La historia le resulta por demás descabellada y por su mente sólo pasa el delirio mental, sin embargo, el traje se apodera totalmente de él y lo lleva a dañar a sus seres queridos.

Con exiguos efectos especiales, la cinta que dio mucho de qué hablar en el 2014 se quedó en un camino intermedio. Pues no se logró explotar el horror ni mucho menos se consiguió plasmar las dolorosas escenas a las que nos tenía tan acostumbrados Roth. Una vez más, la mercadotecnia superó al producto original y la cinta que prometía mucho, ofreció muy poco. El único mérito fue el ubicar la mayoría de los sucesos en el campo, esa zona liminar en donde perviven un sin número de tradiciones, leyendas y cuentos ligados al mundo oral, los cuales últimamente han sido muy explotados para generar historias de horror.