Due Date, la nueva comedia de Todd Phillips

Due Date, la nueva comedia de Todd Phillips

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En el 2008 el director Todd Phillips logró con The Hangover (¿Qué Pasó Ayer?), la comedia clasificación “C” más taquillera de la historia. El público encontró irresistible la historia de un grupo de hombres irascibles en una carrera contra el tiempo, constantemente saboteada por un extraño hombre barbudo.

Con la trama de su siguiente entrega, Due DatePhillips no toma ningún riesgo. Peter Highman es un impaciente e irascible arquitecto, cuyos intentos por llegar a tiempo y ver el nacimiento de su hijo son constantemente saboteados por (¿lo han adivinado?) un extraño hombre barbudo. La necesidad los unirá cuando Peter pierda su cartera y el excéntrico aspirante a actor, Ethan, le ofrezca un ride a Los Angeles.

Due Date podría ser menospreciada como un cínico intento de recrear el éxito de su predecesora si no fuera porque dos de los más talentosos actores en sus géneros, Robert Downey Jr.Zach Galiafinakis, interpretan al hombre impaciente y al barbón respectivamente.

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Downey y Galiafinakis son extremadamente efectivos como una mancuerna cómica, al grado que la película empieza a explotar con comedia el momento que empiezan a interactuar. Sus físicos y temperamentos, diametralmente opuestos, logran hacer brillar las idiosincrasias del otro. Esto es ideal para alguien como Galiafinakis, cuya comedia se basa primordialmente en la reacción de un público demasiado acostumbrado a la cordura. En una escena donde Robert Downey comparte la triste historia de cómo su padre lo abandonó, Zach reacciona echándose a reír “Mi padre nunca hubiera hecho eso, él me amaba”; un desayuno de waffles es seguido por estornudos de Zach y la queja: “perdona, es que soy alergico a los waffles".

Downey Jr. le da a  Peter una nueva dimensión, no contentándose con solo ser una contraparte del otro. Su personaje hace evidente una cierta neurosis, ira y desesperación a escasos centímetros de la superficie. Provisto de gran inteligencia y carisma, Su personaje es alguien que ha logrado controlar su conducta a través de los años. Sólo alguien tan perturbado como Ethan, podría desencadenar su locura interna.

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La misantropía, la aversión a la humanidad, es un elemento clave en esta película. Peter detesta todo su entorno, mientras que Ethan no hace más que causar asco y exasperación con su comportamiento. Esta tensión resulta muy efectiva una vez que la película empieza a castigar de manera casi sistemática a los estelares. Las risas más potentes provendrán de los momentos en que sus integridades físicas y emocionales sean puestas en cuestión.

Las decisiones del director y los actores hacen que el humor físico en esta película no sea simple comedia de pastelazo. Muy distante se encuentra el clásico golpe a las partes nobles seguido por ojos bizcos y la cara chistosa. El dolor y peligro en esta película son reales, no una receta para el clown. Cuando Peter es brutalizado por un hombre en una silla de ruedas (el actor cómico de culto Danny McBride) la violencia es filmada para que parezca una película de Martin Scorsese y no una de los hermanos Farrelly.

Al final, no cabe duda que Due Date es comida chatarra, una hamburguesa. Pero una hamburguesa hecha con los mejores ingredientes. Siguiendo fórmulas, pero llenando las variables con brillantes actuaciones.

Juan Carlos Escalante