El Gran Gatsby, nuevo viaje visual de Baz Luhrmann

El Gran Gatsby, nuevo viaje visual de Baz Luhrmann

Leo Sam

La nueva producción de Baz Luhrmann se estrenó el pasado fin de semana en México con altas expectativas sobre esta historia adaptada del clásico de F. Scott Fritzgerald. Un barroco visual, acostumbrado en el director, saturado de secuencias veloces y escenarios construidos con métodos digitales.

 

Los años 20 con música de Beyoncé y Lana del Rey, vestidos y escenarios deco que no son fieles a la época pero funcionan para la historia que aborda estos sensacionales años con la óptica de una fiesta californiana actual. Grandes acercamientos y alejamientos de cámara característicos de Luhrmann, Leonardo DiCaprio y Tobey Maguire realizan un buen trabajo como actores mientras que el resto del cast se pierde en entre apariciones y desapariciones repentinas, producto del ambiente fársico de la película. 

 

La dirección es quizá el problema central en The Great Gatsby. Luhrman trató de hacer el ‘Moulin Rouge’ del 2013, todos los elementos están dispuestos del mismo modo que en su película del 2001, incluso la estructura de la historia a modo de un argumento ‘operístico’ bañado de una extraña poética mal montada sobre nostalgia, muerte y destino.

Quienes buscan en 'The Great Gatsby' una justa adaptación del libro o una propuesta cinematográfica innovadora, es seguro que no los encuentren; sin embargo, la cinta funciona como la nueva película de moda y el pretexto ideal para ver un amplio catálogo de vestidos Prada.