Guerra Mundial Z: del papel a la pantalla

Guerra Mundial Z: del papel a la pantalla

Por Toño Quintanar

El próximo 28 de junio se estrenará en México Guerra Mundial Z, película dirigida por Marc Foster basada en la novela homónima del estadounidense Max Brooks. No es de sorprendernos que la casa productora de Brad Pitt (Plan B) haya puesto su atención en esta intrigante historia llena de zombies y horror colectivo. El primer libro de Brooks, Guía de Supervivencia Zombie (2003), resultó ser un ingenioso experimento que situaba al lector en medio de la posibilidad de ser atacado por los no muertos. Este manual ficticio incluye todo, desde la descripción biológica de un zombie, hasta las medidas que deben de tomarse para lograr sobrevivir a un holocausto apocalíptico. 

En Guerra Mundial Z, la pluma de Max Brooks adquiere mayor seriedad. Compuesta por un conjunto de entrevistas realizadas a supuestos testigos que vivieron el inicio, la gestación y el término de una batalla entre la humanidad y los muertos vivientes, Guerra Mundial Z logra describir de forma estremecedora el nacimiento de un virus que habrá de traer consigo la etapa más obscura de la humanidad. A pesar de la fantasía desbordante que reina en la novela, el lector no puede evitar sentir una fuerte y aguda crítica a los gobiernos occidentales, mismos que, ingenuamente, se piensan a salvo de las tragedias que nacen en el Tercer Mundo. Es la manipulación mediática y la desidia de las naciones la que permite que esta amenaza avance de forma incontenible.

La elección de Marc Foster como el encargado de adaptar esta historia parece acertada. La obra del autor suizo es ambivalente, se mueve de un género a otro, a veces no con tan buena suerte (Quantum Solace), pero en otras ocasiones con muy gratas sorpresas (Stay y El pasado nos condena). La esencia de Guerra Mundial Z, más allá del horror que representa la figura del zombie, es la de analizar las violaciones a los derechos humanos, mismas que se hacen presentes en los cinco continentes del globo. Este nuevo conflicto universal ideado por Brooks es sólo una metáfora de los sucesos que día con día azotan a una gran mayoría de la población mundial mientras que, las clases poderosas, se contentan con aprovechar, incentivar o, simplemente, ignorar este tipo de situaciones. Sólo queda esperar para ver hasta qué punto Marc Foster fue capaz de traducir estas inquietudes al lenguaje cinematográfico.