"Heli" Puños de Polvo

"Heli" Puños de Polvo

Por Everardo Felipe

El hombre rebelde dice no. Ser rebelde no quiere decir actuar en el caos y la negligencia. El hombre rebelde dice no de muchas maneras. Dice no a muchas cosas. No a la manera de entender un mundo que se nos viene abajo. No a una realidad que se nos impone y nos atrapa y nos hace miserables y nos llena de miedo. No a la profunda maldad que nos gobierna. No a la mirada distraída que nos hace insensibles. Heli es una manera de decir que no, afirmando que el cine es una de esas armas que nos hacen más fuertes que los tanques de guerra.


Una bota somete la cara de Heli. Unos tipos cuelgan del cuello a un muchacho. Luego una chica del INEGI interrumpe un beso desesperado y se nos pone al comienzo de los eventos brutales que forman la épica de Heli. Lo que sucede importa tanto como se nos ha de contar. En Heli hay emplazamientos prolongados, ejercicios cotidianos que parecen coreografías ridículas, viriles marchas militares, técnicas especiales para torturar. Nada extravagante para el que prende las noticias y no le cambia. Si no fuera por el humor qué sería de nosotros. En Heli el humor se vuelve misterioso, transforma la oscuridad en sombras y quiza esa es una de las tensiones que mantiene una tragedia agradable. Así como la música, el sentido del humor nos lleva por donde el director quiere ir y no por donde iríamos normalmente. Con el humor se nos rebela un camino nuevo. Con el humor se nos da esperanza. Decir que Heli es sobre la violencia es apurarse a contestar lo complejo. La violencia es sólo un motivo, lo que importan son los personajes, su dibujo, su retrato, que sean reales aunque sea una puesta en escena, que reflejen su fuerza y su ternura, las circunstancias que los unen y las decisiones que toman, la actuación sincera que expone su miedo y sus nervios y su furia. No necesitamos más artificio de drama ni mucho menos alguien que haga cine para ser famoso.


El tema de Heli tiene que ver con la ausencia de héroes, con la autonomía del individuo frente al fracaso de la sociedad. Hay una nostalgia por la justicia, eso la vuelve triste. Heli es una película de enredos que se acerca a un realismo sin símbolos moralizantes y que se basta con la gestualidad que externan los actores en lugar de detenerse en sicologias aburridas. Así como el naturalismo llegó por consecuencia del poco alcance de la ciencia, podemos ver en Heli una mirada de lo que mediaticamente vemos con frialdad y distancia, y eso es cine, reconstruccion virtuosa de la vida que nos rodea. Tecnicamente estamos frente a una obra valiente que viene de productores que se arriesgan a que la gente se salga de las salas y se escandalice y pataleen renegando y diciendo que es una brutalidad y que lastima la apariencia de Mexico y que cómo es posible. Es una apuesta ilustrada y progresiva que puede cambiar la perspectiva de algunas personas que llegaran a entender que no tenemos que soportar lo que soportamos y mucho menos aguantar aburridas películas de lo mismo. Heli nos recuerda la posibilidad de un cine más cercano a una realidad que casi ya no existe. Everardo Felipe