Joven & Alocada: blasfemias cachondas de la adolescencia

Joven & Alocada: blasfemias cachondas de la adolescencia

Por Andrea López

“Tengo poco tiempo y, a diferencia de Jesús, yo nunca podré enseñar nada” - Joven & Alocada.

¿Cuántas películas de adolescentes rebeldonas has visto? Desde Lolita hasta Mérida de Brave, las mujeres tenemos siempre que batallar más, pelearnos con más familiares y deshonrar nuestros apellidos más seguido. Ahora imagina ser una adolescente criada en colegios evangélicos y tener las hormonas hirviendo hasta cuando miras Sailor Moon, con conciencia de que estás traicionando a tus papás o al mismo Jesús que, según lo que siempre dicen, no podrá más que tacharte de fornicadora y aparecerse en los momentos más inapropiados para bajarte la calentura con su acusadora mirada.

Esto es, básicamente, lo que se narra en Joven & Alocada, la adolescencia de Daniela Ramírez, bloggera y fornicadora, que trata de vivir sus impulsos mientras busca la paz espiritual. A modo de diario personal, Daniela nos platica sus conflictos sexo-familiares-religiosos (qué combinación tan horrenda), de una forma tan honesta que a veces ya no sabemos si en verdad está confundida o si se está burlando de lo ridículas que pueden ser las normas morales que formaron su contexto. 

Joven & Alocada se arriesga, conjuga elementos que vistos de manera muy superficial, la hacen ver frívola y banal, pero aunque su lenguaje desfachatado, la publicidad y la Javiera Mena (encarga del Soundtrack), sean tan obviamente modernos, nuestra antiheroína cuestiona las ideas que siempre hemos tenido del amor y la moralidad, tan naturalmente, que ni siquiera sentimos que haya algo de qué culparla, de hecho hasta nos pone en situaciones hipotéticas: “O sea que… ¿Si amo a dos personas en realidad no amo a nadie, hay realmente algo malo en mí?... Porque honestamente no me importa”

No es una realidad generalizada, pero tampoco es un secreto que entre más reprimes tus impulsos, más horrendamente los vas dejar salir; para resumirlo: tratar de que la bestia permanezca escondida, siempre termina en desastre, porque en realidad, el problema del doble filo de la sexualidad, se centra en que además de vivirla abiertamente, queremos quedar bien con la sociedad que nos obliga a reprimirla. Joven & Alocada es un ejemplo real de esta situación, pues está basada en la vida de Camila Gutiérrez, quien además escribió el guión para el filme.

Si Joven & Alocada la dirigiera Lars VonTrier, probablemente nos sentiríamos mal de verla, el conflicto con la familia sería mucho más enfermo y las perversiones sexuales de esta nena nos darían terror antes de cachondearnos, pero Marialy Rivas, directora del filme, nos muestra la historia como fue realmente, con esa frescura y ligereza con la que cualquier adolescente debería concebir sus problemas.

Si quieren saber más de las blasfemias cachondas de Camila Gutiérrez vean Joven & Alocada y chequen su blog.