Mesa de análisis con nuevos talentos del cine mexicano: Mamá quiero ser cineasta

Mesa de análisis con nuevos talentos del cine mexicano: Mamá quiero ser cineasta

Como parte de las mesas de análisis y discusión "Encuentro de realizadores mexicanos 2014”“ se presentó la charla titulada: “Nuevos talentos y propuestas en el cine mexicano”.  Los ponentes eran: Santiago Mohar Volkow ("Los Muertos"), Hautey Viveros ("Café: cantos de humo"), Ana Ireri Campos ("Historias"), Tin Dirdamal ("Muerte en Arizona"), Alonso Ruizpalacios ( "Güeros"), Juan Pablo González ("¿Por qué el recuerdo?") .

En esta ocasión los realizadores emergentes tuvieron la oportunidad de compartir entre ellos y con el público presente, cuestiones cruciales que, les lleva a tomar formas diversas para lograr un mismo resultado, la culminación de un producto fílmico.

¿Cuáles son las experiencias, los orígenes y las motivaciones para hacer lo que hacen? El camino recorrido para hacerse en el oficio de cineasta  los lleva a tomar caminos diferentes, desde la concepción de la idea, qué quieren contar o expresar y si seguirán las formas tradicionales de distribución y exhibición.

No existe un manual que asegure un éxito comercial, ni tampoco es la finalidad de algunos de ellos. Los motivos para filmar pueden ir desde la autocomplacencia hasta el cambio o toma de conciencia social que puede generar una película.

Alonso Ruizpalacios, director de “Güeros” hizo un comentario que debería de ser retomado, dijo que en estas películas de Hollywood de los años 40 y 50, en donde existía esta persecución al comunismo, la censura y el hacer cine dentro de un esquema de grandes estudios, muchos directores realizaron una especie contrabando de contenidos y de búsquedas de temas más propositivos e incluso contestatarios, así como seguir experimentando en su forma de construir y narrar historias. Con lo que un cineasta, hasta en esquemas muy rígidos, vigilados con ojo acucioso, puede encontrar la forma de seguir creciendo.

En lo que todos los panelistas estuvieron de acuerdo es que, afortunadamente, actualmente se cuenta con muchas posibilidades para hacer cine, desde las cámaras digitales y los softwares que hacen más asequible su realización y que mucha gente tenga acceso a poder filmar, hasta las formas de financiamiento y distribución (crowfunding, redes sociales, VOD)  que se alejan de la búsqueda de grandes inversionistas o de fondos públicos, como lo son, en el caso mexicano FOPROCINE, FIDECINE o EFICINE.

Retomando el tema de  los fondos públicos , este tema sí  que creo controversia, pues por un lado había quien opinaba que si uno quiere hacer su propia búsqueda y experimentación personal, no debería hacer lo con dinero de los contribuyentes, que sería mejor que,  cuando ya se tuviera algo más sólido entonces si, buscar este tipo de apoyos; pues existe entonces la responsabilidad de devolver con un proyecto bien planteado y viable el dinero que pertenece a todos los mexicanos. Mientras que hay quien difiere y ve a los fondos estatales como un derecho para todos y debe ser puesto al servicio de quien lo solicite.

Otro tema que también hizo que algunas cejas se levantaran, fue el poner a discusión si los festivales afectan en la realización de una película, ya sea, corto, largo, ficción o documental, pues el querer que un trabajo se muestre en tal o cual foro, puede consciente o inconscientemente  marcar cómo debe de contarse la historia, cómo debe verse e incluso desde su idea si es candidato el proyecto para cierto tipo de festivales.

Este tipo de discusiones sirven para todos aquellos interesados en cómo se forman las nuevas generaciones de cineastas, qué opciones tienen y cómo se encuentra en este momento la escena emergente del cine nacional. Concluyendo con que el abanico de posibilidades es amplio, pero se debe de conocer cómo funciona, cuáles son sus reglas y dependiendo del tipo de proyecto que se quiera hacer, escoger el camino adecuado.

Lucía Romero

Fotos: Festival internacional de cine de Morelia