"Only lovers left alive": sangre y melancolía

"Only lovers left alive": sangre y melancolía

Leo Sam

Una historia de vampiros que, por fin, hace justa referencia al carácter de los personajes del romanticismo como Lord Byron; llena de nostalgia y realismo decadente que enmarca la eternidad. Presentado en Cannes este año de la mano del director Jim Jarmusch, el largometraje promete una estética fotográfica muy interesante llevada a un ambiente lúgubre y onírico.

Los atractivos de la propuesta de Jarmusch son diversos; por ejemplo, Tilda Swinton y Tom Hiddleston interpretan a dos criaturas nocturnas (Adán y Eva) que mantienen una relación en un mundo en el que quizá ya lo han hecho todo, construyendo así un argumento bastante interesante por los planteamientos existenciales que surgen a partir de esta situación. Después tenemos la decisión del director por dejar de lado las referencias del cine clásico de vampiros para narrar desde su propia óptica la historia de amor que va de la ironía a la melancolía. 

El humor oscuro es pauta para presentar los conflictos entre los personajes que conforme avanza la historia se van involucrando en un discurso sobre el cansancio, la muerte y el sentido que tiene el permanecer sobre la Tierra.

‘Only lovers left alive’ será, ciertamente, una película no apta para todo público, que, sin embargo, cumplirá con todas las expectativas de una nueva propuesta melancólica sobre la vida de los vampiros.