Rompiendo la cuarta pared

Rompiendo la cuarta pared

Por Pabstart

La cuarta pared es el término que se le da a un muro imaginario que separa la ficción de la realidad. Es decir, lo distante entre los personajes y el espectador. El rompimiento de la cuarta barrera se da cuando una figura del cine, televisión, videojuego o literatura alude a nosotros, nos invita a escuchar o participar. A continuación, cinco películas que rompen la cuarta barrera:

5. Kill Bill 2

Un grupo de asesinos tortura y le dispara a una mujer que formaba parte del mismo; todo esto por orden del líder, a quien Beatrix Kiddo (la víctima del ataque) le rompió el corazón. La película sigue los pasos de Kiddo y sus esmeros por cobrar venganza. El filme juega con saltos de tiempo recurrentes que nos revelan los orígenes de los deseos asesinos de Beatrix Kiddo (interpretado por Uma Thurman).
En la segunda entrega de Kill Bill, observamos a Beatrix Kiddo manejando hacia casa de Bill, el hombre que la disparó. El personaje de Thurman nos mira fijamente mientras nos adelanta lo que veremos en el filme, es decir, que ha logrado su cometido de asesinar a cuatro de los asesinos que la golpearon brutalmente en su intento de alejarse de Bill, a quien también está a punto de ultimar.


4. Kiss Kiss Bang Bang

Esta comedia del 2005 protagonizada por Robert Downey Jr. y Val Kilmer es literalmente explicada y corregida ante nuestros ojos. La película trata sobre Harry, un ladrón en Nueva York quien, tras huir de la policía, termina accidentalmente en un casting. Harry consigue el papel y conoce Gay Perry, un policía que le ayudará a preparar su personaje.
Luego de que Perry dispara por error a un cuerpo, ambos se verán en un limbo de enredos en el que caben balaceras, persecuciones e interacción con quien está del otro lado de la pantalla. Harry nos lleva, mediante monólogos, a acompañarlo durante el transcurso del largometraje. Así mismo, se disculpa con nosotros por presentarnos los clichés de una película de acción y hace obvio el carácter artificial de la cinta.

3. Funny Games

Michael Heneke presenta una escalofriante película de suspenso en la que dos psicópatas se introducen a la casa de una familia convencional y les proponen un juego: cuando el día acabe, la madre, el padre y el hijo habrán muerto. En caso de sobrevivir, la dupla de asesinos potenciales perderían. La cinta hace uso de recursos que sobrepasan la ficción y rompe las reglas de la lógica.
Uno de los exterminadores se refiere al espectador en varios momentos, pero la escena más emblemática en la que se rompe la cuarta pared es en la que nos cuestiona sobre a quiénes apoyamos (al par de psicópatas o a la familia). Finalmente, vuelve al plano ficticio guiñándonos un ojo.

2. Amélie

Este filme francés del 2001 nos cuenta la historia de la joven Amélie, una chica común y corriente que un día encuentra una cajita de juguetes en su casa, la cual perteneció a u niño hace 40 años. La joven decide buscar al ahora adulto para devolverle sus pertenencias, sin saber que en el camino cambiará el panorama de mucha gente –incluyendo el del espectador- con pequeños gestos.
La película comienza con un narrador describiendo a Amélie. Ella interrumpe de vez en cuando y nos hace saber de pequeñas curiosidades sobre sí. Nos cuenta lo que le gusta, como meter la mano en un costal lleno de legumbres, así como lo que le desagrada, como ver a las personas siendo humilladas frente a sus hijos. El personaje nos hace crear empatía con ella enseguida, pues aunque encantadora y bella, no es diferente a cualquiera observándola en la pantalla.

1. Annie Hall

La obra que le valió a Woody Allen los Óscares a mejor guión original, mejor director y mejor película es uno de los mejores ejemplos de cintas que rompen la cuarta barrera. Allen interpreta -como usualmente lo hace- a un neoyorkino paranoico que conoce al amor de su vida, la también complicada Annie Hall. Si bien la historia no va más allá que la evolución y el declive del amor de ambos, lo que fascina es la manera en la que está relatada.
Alvy Singer (Woody Allen) voltea a la cámara y explica al público sobre las nimiedades e importantes sucesos en la relación entre él y Annie Hall. Este elemento narrativo supone absurdos que causan hilaridad, así como el sentimiento de cercanía con los personajes. Woody Allen es aficionado de romper la cuarta pared, pues esta no es la única ocasión en la que lo ha hecho: la misma fórmula es utilizada en Anything Else y Whatever Works.