Not(e) for a Dreamer: sobre madurez y los retos de hacer fashion films

Madurar puede ser una de las experiencias más placenteras o molestas de la vida. No importan los consejos que recibas o los libros que devores, nada puede prepararte infaliblemente para las dichas y decepciones a las que te enfrentarás. Un sinfín de hechos que ni siquiera considerabas posibles, sucederán tarde o temprano, y tendrás que hacerles frente. Añorar es fácil; tanto el pasado como el futuro pueden ofrecerte las utopías que el presente se niega a darte. 

A propósito de su más reciente fashion film, Not(e) for a Dreamer, conversamos con el director italiano Enrico Poli. A continuación lo que nos contó:

The City Loves You: ¿De dónde viene el título del filme?

Enrico Poli: El título se me ocurrió casi al mismo tiempo que la idea de hacer el filme. Podría decir que ha sido la motivación más grande durante todo el camino que hemos recorrido para su realización.

La narrativa y la estructura de Not(e) for a Dreamer giran en torno a la idea de que la hora de jugar ha terminado. Antonio Labroca (diseñador de moda) y yo estábamos fascinados por cómo este concepto puede tener un significado ambivalente.

El director italiano Enrico Poli

Enrico Poli

La historia.

El personaje principal, Anaïs, reflexiona sobre su deseo de extender la hora del juego más allá de los límites impuestos por la edad y la sociedad, mientras reconoce los cambios que han sucedido dentro de ella en los últimos meses. Los lugares y las situaciones que llenaron de vida su verano ahora carecen de significado, provocando que se cuestione incluso la veracidad de sus sentimientos. Anaïs se enfrenta con un dilema: permanecer en el nostálgico limbo provisto por su dócil mente de adolescente o cruzar la línea y caminar hacia la madurez de una vez por todas.

¿Por qué crees que la llegada de la madurez es un concepto tan recurrente en el cine?

Tal vez tiene que ver con los problemas nuestra época. Ya no tenemos ningún tipo de rito de paso que marque el inicio de la adultez. Las sociedades líquidas en las que vivimos rara vez nos fuerzan a tomar decisiones de vida o muerte. Es un concepto basado en cambios y transformaciones, periodos que frecuentemente se caracterizan y están influidos por sentimientos. Probablemente, el cine es el medio más adecuado para entrar a un terreno tan inexplicable. Puede funcionar como un regulador espiritual que nos provee con las herramientas para encontrar el sentido de nuestra existencia.

¿Qué significa este concepto para ti?

Hacer las pases con la realidad. Nunca fui bueno en esto y tal vez nunca lo sea. Una de las razones que motivaron la creación de Not(e) for a Dreamer fue que, tanto Antonio como yo, nos dimos cuenta que la hora de jugar estaba a punto de terminar para nosotros.

Creo que la creatividad es inherentemente un juego. No te puedes tomar demasiado en serio las cosas o terminarás sin crear nada. Sin embargo, la realidad es que la industria creativa conlleva un alto grado de seriedad, tu carrera depende del éxito y entre más viejo te vuelves, más grande es el miedo de tener que renunciar a tus sueños.

Irónicamente ambos nos encontramos enfrentando esta realidad al mismo tiempo. Mantener un balance entre juego y seriedad ha sido un reto en los últimos años y Not(e) for a Dreamer se ha convertido en una piedra angular de este proceso.

¿Crees que en algún momento dejamos de sentirnos nostálgicos por el pasado y esperanzados por el futuro?

Hace poco hablaba de esto con un amigo y de alguna manera nos topamos con la palabra alquimia. El problema, si es que existe alguno, no tiene que ver con el sentimiento sino con la creencia de que éste contienen el significado de la vida. Creo que tiene que ver con la experiencia estética de los recuerdos nostálgicos, especialmente en los países de Europa occidental. A veces nos quedamos atrapados en esta idea de que la vida sólo es rica y verdadera en los momentos de ligereza. No creo que sea un sentimiento fundamentalmente malo siempre y cuando podamos transformarlo en algo más. ¿No fue éste el origen de En Busca del Tiempo Perdido de Proust?

¿Cuáles fueron los aspectos más desafiantes y gratificantes de la realización de Not(e) for a Dreamer?

El reto fue crear el filme prácticamente sin dinero, tiempo, equipo ni personal. ¡La satisfacción fue ver que lo logramos! Cada individuo que participó en este proyecto ha sido extremadamente valioso. A veces pasan cosas mágicas cuando estás haciendo un filme y puedo decir que tuvimos muchos sucesos afortunados.

La sorpresa más grata para mí fue la actriz principal, Matilde Benedusi. Sólo tiene 16 años y apenas había hecho algunos proyectos antes de participar en éste. Obviamente estaba preocupado, ya que todo el filme depende de su actuación. Pero excedió mis expectativas por mucho. Durante la pre-producción estábamos pensando usar a una modelo para actuar las escenas y a una actriz más madura para la narración. Matilde tenía el aspecto exacto que estábamos buscando y después descubrimos que además de actuar también sabe cantar. Tiene una hermosa y cálida voz con un acento muy placentero. Por supuesto, hizo un excelente trabajo con la narración.

En tu opinión, ¿cuál es la relevancia de los fashion films para las industrias de la moda y del cine, respectivamente?

Los diseñadores de moda están cada día más dispuestos a extender sus narrativas más allá de la ropa. Antonio siempre dice que actualmente los diseñadores son creadores de ambientes. Concuerdo. Ya no están vendiendo sólo la ropa, si es que alguna vez lo hicieron, sino todo el concepto alrededor de ella. Los fashion films nos permiten explorar los valores esenciales de las marcas y traducirlos a otros lenguajes. Por ello son un medio poderoso para entrar en la imaginación de los clientes.

La moda está ligada al futuro, así como el lenguaje de los fashion films. Probablemente son el medio en el cual se permite el mayor grado de libertad creativa para los cineastas. Esto debido a que se basan en principios estéticos más que en narrativas tradicionales. Los fashion films pueden inspirar nuevos enfoques a la narrativa visual, que los directores pueden desarrollar después en sus cortos y largometrajes.

¿Qué le recomendarías a alguien que está considerando hacer su primer fashion film?

Les recomendaría que empezaran con un concepto más que con una idea visual. Como directores de fashion films trabajamos para traducir la visión del diseñador. Si entendemos las motivaciones de sus creaciones, la narrativa del filme se develará por sí sola y podremos producir algo valioso sin que necesariamente sea costoso. Empezar con lo visual, por otro lado, podría resultar en contenido sin sentido que sólo puede sostenerse con grandes presupuestos, rara vez disponibles para los directores novatos.

Por Daniel G Vargas.

Publicado el: 20 marzo, 2018