DAMIEN HIRST LLEGA A RUSIA

Poner en reflexión, el tema de la existencia humana través del lenguaje del arte, es el camino que toma Damien Hirst para manifestar su obra. Con materiales raros y preciosos, adjudica belleza, misticismo y asombro a las piezas que produce, intenta cuestionar los paradigmas del arte, la cultura tradicional y posmoderna.

Los cráneos son un elemento que el artista usa cómo símbolos de misterio en su obra, aluden al poder y trascendencia del único camino en común para todos, la muerte. Los puntos de colores otro más de sus elementos recurrentes alimentan la idea de ambigüedad en el arte, cuestiona el valor de cada uno, y si se puede realmente conocer el valor artístico de un punto, una píldora o un diamante usa diversos objetos simplemente sobre un papel para formar conjuntos con previstos de armonía involuntaria. Su visión artística puede confundir, incomodar y hasta irritar al espectador, siendo esta la finalidad de reflexión que él pretende.

Abierta en Moscú hace unos ideas y hasta el 1 de junio, la nueva exposición de Hirst, generará profundos cuestionamientos y controversias a sus visitantes; podrán apreciar tanto piezas con su estilo icónico, hasta peculiares instalaciones de la nueva propuesta del artista,  cómo lienzos incrustados de mariposas, diamantes y piedras preciosas, recubiertas del flamante brillo, tal vez, sinónimo del glamour de la cultura de consumo, parte de la narrativa de su discurso, relación entre mortalidad, conciencia y belleza.

Instituciones como la Tate Gallery (Londres ), Museo de Arte Moderno (Nueva York), Museo Stedelijk (Amsterdam), Fondazione Prada (Milán), Museo de Israel (Jerusalén), The Broad (Los Ángeles) han sido testigos de su arte. Ahora en su exposición "ONE MAN SHOW" en la GARY TATINTSIAN GALLERY, INC, Hirst da otro paso más, escribiendo su propia página en la historia del arte.