travesti
Sign in / Join
supreme-1

EL STREETWEAR EN LOS TIEMPOS DEL FAST FASHION

Parece que la industria de la moda es una fortaleza casi infranqueable, donde pocos diseñadores emergentes pueden penetrar. Sin embargo, no lo es. Existen algunos recovecos por los cuales el diseño independiente puede triunfar y hacerse presente. Uno de estos es el streetwear, donde los consumidores valoran más el sentido de pertenencia que la pretensión. Es por ello que se ha convertido en la trinchera perfecta para el “Do It Yourself” y el diseño original.

supreme

Jason Dill y Chloë Sevigny para Supreme

Sin embargo, con la competencia global algunas marcas no han podido adaptarse a las condiciones actuales del mercado, deteniendo su crecimiento y orillándolas a problemas económicos y de producción. Acá les relatamos brevemente algunos momentos definitivos en la historia de etiquetas, que en su momento estuvieron la cima y ahora se encuentran estancadas. Es difícil vivir del diseño independiente en los tiempos del Fast Fashion.

NIGO dice adiós y BAPE se desinfla

nigo

Fundada en Tokio en 1993 por el gurú de la moda nipona, Nigo, BAPE fue una de las primeras marcas de streetwear del país. Con una fuerte influencia de la cultura del skateboarding y el hip-hop norteamericanos, pronto se convirtió en una etiqueta reconocida globalmente, abriendo 19 tiendas dentro de Japón. Llegó a colaborar con artistas de la talla de Pharrell Williams o Kanye West y marcas como Pepsi y Casio. Todo esto, antes de que Nigo decidiera vender la marca, al gigante asiático de la moda I.T Group. No por menos de $2,800,000 USD. A Partir de esta decisión, Nigo perdió libertad creativa y se involucró menos en diseño de las prendas, decayendo la calidad y el diseño de sus productos. La marca continúa, pero algunos de sus ideales se han perdido, al igual que muchos fanáticos de la misma.

OBEY saboteado desde Tepito

obey1

Inspirada en la obra y filosofía de Shepard Fairey, en 2001 nace OBEY; doce años después que el artista creara el icónico sticker, de “Andre the Giant Has a Posse”, que se convertiría en el escudo de la misma. OBEY busca ser una extensión del arte de Fairey, que mira la ropa como un lienzo para difundir sus mensajes. Lejos de una visión estándar de la publicidad, el artista buscó boicotear el mercado insertando mensajes políticos dentro de sus prendas. Algo que podría catalogarse de socialista dentro del mundo de la moda. Irónicamente, son estos mismos ideales los que atentan contra la marca. Al menos en México, la etiqueta ha sufrido grandes golpes a sus ventas gracias a la piratería. Epítome de la producción y distribución masiva de prendas a bajo costo. Parece que esta idea de crear un producto subversivo, en contra de los ideales de la industria, tampoco se salva del impacto negativo del mercado informal.

Rebel8: una estética, millones de imitadores

Rebel8

Con un capital de $500 dólares, un puñado de ilustraciones de Mike Giant y una bicicleta para distribuir sus prendas, nace Rebel8. Con tan sólo esos tres elementos, su co-creador Joshy D, comenzó una tendencia estética en San Francisco, California. Inspirado en los tatuajes caneros y el graffiti, Rebel8 no tardó mucho en popularizarse y expandir su producción. Sin embargo, fue tan grande el furor hacia estas prendas, que muchas otras marcas comenzaron a copiar su estilo; limitando su crecimiento y demeritando la idea original. La marca deberá reinventarse o morir en el intento.

The Hundreds, ¿otra vez?

thehundreds-by-kennyscharf

A principios los 2000's Bobby Kim y Ben Shenassafar fundaron The Hundreds en Los Angeles, inspirados en la tradición punk, skater y surfer de California. Rápidamente se posicionó en el mercado y creó una estética propia, que luego fue adoptada por la escena raver que regía la ciudad en aquel entonces. El impacto de la marca fue tal que los llevó a crear su propia línea de accesorios, calzado y gafas, además de una revista impresa y digital. Su problema actual es que los diseños y la calidad continúan siendo prácticamente los mismos. No han logrado adaptarse a las nuevas necesidades y tendencias de la industria. Sin embargo, sigue a flote. En gran medida a los nostálgicos de aquellos años, que llevan el YOLO al extremo.

Mishka NYC y la falta de exposure

Mishka

Mishka NYC nació en Brooklyn en 2003. Comenzó como una empresa de camisetas inspiradas en la cultura ochentera del hip-hop, el street art y el punk neoyorquino. Con una estética neo-psicodélica, creó diseños con  colores brillantes y logotipos caricaturescos, que llegaron a convertirse en verdaderos íconos dentro del streetwear. Como el ojo "Keep Watch" o el oso "Bear mop". Sin embargo, la etiqueta no ha crecido mucho en los últimos 5 años, debido a su visión de negocio local y venta a pequeña escala. Aunque sus prendas son distribuidas en todo el mundo, no tienen una proyección publicitaria proporcional al tamaño del mercado actual. Haciendo que la marca se rezague en comparación a otras de reciente creación.

Por Dave Zepeda.