Entrevista a Francesca Dalla Benetta, previo a "Identità Transitorie"

Entrevista a Francesca Dalla Benetta, previo a "Identità Transitorie"

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Por: Baby Solís Serrano.

“Identità Transitorie” es el nombre de la nueva exposición que Francesca Dalla Benetta presentará en la Fundación Sebastián, del 8 de octubre al 8 de noviembre.

La muestra consiste en 14 esculturas y 23 grabados, los cuales surgieron a raíz de las experiencias que 50 inmigrantes italianos le trasmitieron a la artista. Platicamos con ella y esto fue lo que nos contó:

B: “Identidades Transitorias” es en español el nombre de tu nueva exposición, ¿por qué crees que la identidad cambia? Una identidad que no es algo permanente, ¿nos hace sujetos inacabados?

F: La verdadera identidad de uno no cambia, en el sentido que la esencia de una persona es la misma, siempre, por toda la vida y por más vidas. Su alma no se modifica, pero la identidad entendida como percepción de uno mismo se modifica todo el tiempo. Basta pensar en cómo vestimos infinitos personajes en nuestra jornada, lo queramos o no: estamos con el mejor amigo y somos de una manera, con el jefe de otra manera y con quien consideramos superior o inferior somos de otra manera; siempre cambia nuestra percepción.

Cuando llegamos a un país que no es nuestra casa, tenemos una imagen de nosotros mismos. La cual poco a poco cambia porque estamos de alguna manera forzados a cambiar nuestra manera de expresarnos, de comportarnos y de relacionarnos. El cambio en la identidad es debido a las relaciones con lo que está afuera de nosotros y creo que una experiencia de este tipo nos empuja a crecer y a poner en discusión las “verdades” con las cuales crecimos. Nos hace así ciudadanos del mundo.

B: Te conocíamos más por tus anatomías bizarras, ¿sentiste alguna diferencia ahora al esculpir cuerpos humanos y no seres fantásticos? ¿Qué tan difícil fue plasmar las experiencias de los migrantes en sus rostros?

F: Me gusta pensar que, aunque éstas sean anatomías humanas, los elementos fantásticos que los acompañan son su parte bizarra: un aspecto que hace a cada quien especial, que sea más o menos visible no importa. Por otro lado, tenía la necesidad de regresar a relacionarme más con la gente, de salir un poco del mundo onírico que había creado y la forma humana con la cual a fuerzas todos empatizamos se me hizo la mejor manera. Cada persona, al contarme su aventura mexicana (todos los retratados son italianos o descendientes) se volvió personaje de una historia. La mayor dificultad para mí fue captarla. El resultado es mi interpretación, un ser que vive de mi energía y de la energía del modelo. Me encantó entrar en sus mundos y sacar de allí como un tesoro, la pieza que los representa. 

Pero desde un punto de vista técnico, la dificultad fue la semejanza de los rostros, los cuales modelé a partir de fotografías que tomamos durante las entrevistas. Empecé con bocetos para aterrizar y luego me dediqué al óvalo del rostro, para que una vez resueltos tuviera la libertad de crear con más espontaneidad los elementos fantásticos.

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B: ¿Crees que en una escultura se pueda plasmar toda una historia de vida? O, ¿qué parte de ésta se plasma?

F: No creo que se pueda fijar en una pieza toda la vida de una persona, la vida es una sucesión de eventos y no se puede congelar en un sólo momento. Podemos captar un detalle, tal vez. Pero lo que sí podemos hacer es retratar el alma de una persona, porque es eterna. No sé si logré hacerlo, tampoco fue uno de mis objetivos, pero espero simplemente haber capturado un fragmento.

B: Sabemos que entrevistaste a 50 italianos que ahora residen en México, sin embargo, sólo presentas 14 esculturas y 23 grabados. ¿Cómo elegiste a quién retratar? ¿Mezclas varias historias en un sólo rostro?

F: Me hubiera encantado seguir y hacer 100 más. Pero cada proyecto tiene sus etapas y tuve que ponerme un límite. Elegí por empatía y cercanía de espíritu, aunque tengo pensado darle seguimiento al proyecto, pero en otras etapas. Sin embargo, siento haber encontrado un canal importante de comunicación con las personas, el cual me llena mucho y hasta que sea necesario y la inspiración siga fluyendo, quiero darle seguimiento.

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B: ¿Hay alguna anécdota de los participantes que te haya parecido muy interesante?

F: Muchas. Sin embargo, mas que anécdotas, la gente se acercó para contar su sentir, sus percepciones y sus sentimientos. Cada historia ha sido un momento en el cual la gente me ha abierto sus corazones. Me sorprendió realmente la confianza y el entusiasmo con el cual este proyecto fue recibido.

B: Tú misma eres una italiana viviendo en México y la mayor parte de tus obras la has realizado estando en nuestro país. ¿Ha impactado la cultura mexicana en tu producción artística?

F: Mi obra nace en México, ya que llegué dedicándome exclusivamente al cine y a los efectos especiales. De mi trabajo aprendí las técnicas y en este país agarré valor para crear mis obras. La influencia de México ha sido clave, pero tal vez no de la forma que uno pensaría.

Aunque claro, el surrealismo que se respira acá y transpira en todas las calles ha influenciado mucho, pero creo que la verdadera función de México en mi obra es que viniendo acá he aprendido y me demostré a mi misma que sí puedo vivir del otro lado del mundo, lejos de mis seres queridos. Entonces puedo hacer y ser quien quiera; ser artista y vivir de esto era mi sueño de niña. Acá lo estoy logrando, acá encontré la oportunidad y esto de verdad no tiene precio.

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