Eunice Arroyo y Las Mujeres Flores (fotoensayo)

Eunice Arroyo y Las Mujeres Flores (fotoensayo)

Ahí, en medio de carreteras como laberintos, conocí a las primeras mujeres:, a la sombra de un árbol, me miraban fijamente. No hubo saludo; no hubo diálogo. A este extraño encuentro, y a su paisaje imborrable, vuelvo frecuentemente. Después, emprendí un viaje a Nuevo Ideal, Durango, y a La Onda, Zacatecas, para conocerlas. En estas aisladas comunidades de parajes casi desérticos transcurren las reservadas vidas de las mujeres menonitas, tal y como lo han hecho desde la época de Álvaro Obregón, quien le concedió a este pueblo algunas tierras en los estados de Chihuahua, Durango, y Zacatecas, donde habitan hasta el día de hoy.

Las casas, y en especial las cocinas, es el espacio donde las menonitas se resguardan, por horas y horas, entre objetos personales llenos de significado. Apartadas del trabajo y de sus maridos, las mujeres forjan su propio universo con charlas, recuerdos, secretos, amistades, placeres y diversiones, y lo esconden bajo sus vestidos cautelosos y su reservada mirada al exterior. Las flores son el denominador común de estas mujeres; las flores aparecen en sus vestidos, en sus objetos, en sus nombres y en sus jardines, y dan, por tanto, nombre a esta serie: Fraum Blaum significa “mujeres flores” en alemán bajo, su lengua materna.

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Fraum Blaum se publica por la editorial fabrica en diciembre de este año.

vía http://estrellacercana.net/?p=724