Víctor Castillo y su terrorífica inocencia

Víctor Castillo y su terrorífica inocencia

La delgada línea entre el arte y el terror suele ser cruzada por muchos artistas, y hay algunos que lo hacen con maestría llevando sus obras al punto de reflejar con exactitud ciertos elementos cotidianos a planos donde parecen ser los escenarios más horrendos, por medio de la simple técnica o estilo que desarrollen.

Victor Castillo es un gran ejemplo de esto, pues ha desarrollado un estilo (entre tonalidades de colores y particulares características de sus personajes) que nos lleva a escenarios escalofriantes protagonizados por personajes con un particular rostro (similar al de un payaso), en escenarios poco comunes para éstos mismos.

En el momento en que tenemos oportunidad de leer su biografía, comprendemos la razón y motivos de sus creaciones. Siendo muy pequeño y nacido en una época en la que los dibujos animados empezaban a proliferar cortesía de televisoras como Warner, Victor empezó a ser influenciado por esto mismo para crear dibujos similares a los que veía en la pantalla.

Más imágenes en

Claro que la inspiración tuvo un lugar importante para expandirse y este fue Madrid, después de viajar a este país y estar presente frente a las pinturas de Goya, fue como estableció cuales serían sus verdaderos centros de inspiración. Así fue como empezó a trabajar tanto en plataformas como la pintura y el dibujo, esto ha hecho que muchos críticos califiquen su trabajo como "una fuerza desgarradora", aunque también podríamos decir que cuentan con aspectos que desprenden a la inocencia de su concepto original

Gracias a que su obra ha emocionado (y puede que hasta perturbado) al público, desde hace algún tiempo Victor es representado por la galería de Merry Karnowsky que también tiene el honor de trabajar con artistas como Aiko, Shepard Fairey, Camille Rose García, entre otros.