Yvonne Venegas: “Fotografía Fina para Gente de Buen Gusto”

Yvonne Venegas: “Fotografía Fina para Gente de Buen Gusto”

Por Baby Solis

Con la finalidad de establecer un diálogo entre la creadora y el público, la galería Vértigo organizó una conferencia dictada por la fotógrafa Yvonne Venegas. Durante una hora, la artista compartió con la audiencia lo que hay detrás de la realización de sus series más famosas (“Las novias más hermosas de Baja California”, “María Elvia de Hank”), de sus primeros trabajos (“Retratos”) y de “Gestus”, proyecto que actualmente está desarrollando.

Yvonne comenzó la charla hablando de su padre, el también fotógrafo José Luis Venegas. Conocer al padre nos ayuda a conectar con la obra de la hija, ella no dice esto de manera explícita, es una conclusión extraída de sus anécdotas. En la conferencia contó cómo fue crecer con un fotógrafo de bodas y los principios que rigen a este tipo de foto, uno de ellos es la perfección, ya que en esos eventos sociales siempre se busca capturar momentos felices, donde todos luzcan dignos de portada de revista “Caras”. De hecho, José Luis creó su fama en Tijuana al promocionar su trabajo como “fotografía fina” para las “familias de buen gusto”.

Foto por José Luis Venegas, Tijuana, 1972

Contra esa perfección lucha Yvonne y lo hace mostrando lo que llama “el momento frágil”, en el que nadie está posando. Desde su punto de vista: “Romper con la pose es la labor del fotógrafo documental”. Sobre todo en este tiempo en el que “gracias al Facebook ya todos conocemos nuestro ángulo” y “El Hipstamatic ha aplanado (las fotos)”. “Las novias más hermosas de Baja California” y la serie “María Elvia de Hank” eran proyectadas al fondo mientras Yvonne hablaba. A la fecha, esos dos son sus proyectos más reconocidos y que la han convertido en una figura notoria dentro de la fotografía documental mexicana. Ambos están basados en la premisa de romper con la perfección y ambos son un híbrido entre documental y retrato.

Trabajar con retratos es una herencia más de un padre fotógrafo de bodas. Sin embargo, después de hacerlo un tiempo, se dio cuenta de que “El retrato no era suficiente para elaborar un discurso sobre un sujeto”. De ahí proviene el cruce de géneros en las imágenes de Yvonne: paisaje, documental y retrato; así como su interés por crear momentos que estén “en la frontera entre lo misterioso y lo ficticio”. Como esta imagen del trabajador y el oso propiedad de los Hank: ¿Quién guía a quién? ¿En verdad alguien tiene un oso en su jardín? ¿WTF, qué pasa aquí?

Así es como la fotógrafa guió la plática, mostraba una foto mientras charlaba sobre ella. Otro de los puntos que hizo notar es que para ella documentar ”es tener una distancia y al mismo tiempo no”, esto lo dice debido a que en sus proyectos siempre trabaja con personas, entonces saber cómo relacionarse con ellos ( es decir, no tener una distancia o barrera entre el sujeto y ella) para obtener lo que desea (la distancia, la perspectiva propia de la situación) es fundamental. Al fin y al cabo ella cree que “relaciones es lo que construyes en los proyectos documentales a largo plazo”.

Yvonne es una mujer astuta, pues está consciente de que una vez que ha construido una relación con sus fotografiados, no puede traicionar su confianza revelando demasiado sobre su vida privada, este límite entre lo público y lo privado está presente en las fotos de María Elvia de Hank. Venegas ha aprendido que documentar de manera íntima no significa “mostrar mocos” ni a las personas en sus situaciones más catastróficas, menciona que a pesar de no ser posados ni de revista de sociales, sus retratos no hacen sentir mal a los sujetos, siguen siendo “bastante halagadores”, vemos una vez más como el vínculo con la fotografía de bodas sigue presente. Sí, no son fotos de álbum de familia pero tampoco son tan penosas que alguien no quisiera verlas ni mostrarlas, tanto así que el empresario Jorge Hank decidió pagar 2000 copias del libro que se editó con fotos de su esposa María Elvia.

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Al parecer, Venegas ha tenido suficiente documentando a la clase alta del país y ahora desea enfocarse en otro estrato social. Se encuentra trabajando en “Gestus”, proyecto que toma el nombre de una técnica de actuación acuñada por Bretch. La fotógrafa cree que hay gestos o poses que revelan mucho sobre los individuos, más que simplemente transmitir una emoción, un gesto puede cargar toda una historia y ser símbolo de pertenencia a una familia, a un grupo o incluso a una esfera social.

Mediante avisos de ocasión, Yvonne está contactando a personas de la clase media para invitarlos a participar en “Gestus”. La serie aún no tiene una forma totalmente definida, cosa habitual en el proceso de la artista, pero el no tener un rumbo fijo no representa algo negativo para ella, “el problema es cuando un sujeto ya no te interesa”. Podría decirse que este nuevo trabajo es un estudio sobre la clase media y la manera en la que esas personas suelen posar ante la cámara, qué les gusta mostrar de ellas, cómo se paran, hacia dónde miran, sonríen o no, qué ademanes hacen, todo aquello relacionado con la autorrepresentación. Yvonne creció observando cómo su padre fotografiaba a las señoritas que debutaban en sociedad en el Club Campestre de Tijuana, no es de extrañarse que ahora la artista tenga una fascinación con documentar la manera en la que las personas nos comportamos frente a una lente.